ANTENAS EN LA MIRA
Por Analía Amorelli

Las antenas de telefonía siguen siendo un tema de discusión en Rosario ya que son pocas las que cumplen con las reglamentaciones provinciales y locales.
Si bien muchas ya fueron desmanteladas en distintos puntos de la ciudad, aun hay varias que permanecen en lugares donde explícitamente se las prohibe.
El detonante de este problema fue el derrumbe de una antena de 120 metros que se encontraba ubicada en el Club Banco Nación (Rondeau al 2900) y que el 28 de noviembre de 2000 se desplomó y aplastó a un operario de 25 años. Este lamentable hecho colocó en tela de juicio su instalación.
Cuarenta y ocho horas después de la tragedia, concejales y funcionarios municipales admitieron que las medidas tomadas hasta el momento no estaban bien confeccionadas y se sancionó la Ordenanza 7122 que establece, entre otras cosas que “la separación mínima entre cada elemento, mas allá de su tipología, montados sobre edificios o cualquier tipo de estructura de soporte será de 800 metros”, al mismo tiempo que aclara que no pueden ser colocadas sobre inmuebles en los que funcionen sobre lugares de concurrencia masiva.
Además de esta ordenanza, a nivel provincial rige la Ley 12.362, la cual expresa claramente que en el macrocentro de la ciudad sólo pueden instalarse pequeñas antenas en las azoteas de los edificios cuya altura no puede ser mayor a la distancia de los deslindes parcelarios.
Con ordenanzas y leyes que rigen su instalación, en nuestra ciudad aun hay antenas que se encuentran en los lugares que están expresamente prohibidos. Sólo en algunos sitios se cumple con los requisitos sancionados, porque todavía existen 55 antenas que están funcionando. Una de ellas se encuentra ubicada en una estación de servicio de Av. San Martín al 3700, a la cual no se la considera un lugar de concurrencia masiva, ya que la gente carga combustible y se va. O sea que su permanencia allí es sólo de 10 a 15 minutos.
Las compañías de telefonía dicen que con los problemas económicos que surgieron en el 2001 se les ha hecho muy difícil poder invertir en los desmantelamientos de las antenas mal ubicadas. Pero además la Municipalidad de Rosario sólo puede intimar a las empresas de celulares, y no hacer más que eso ya que las antenas las colocan en lugares privados para lo que necesitarían poseer más peso judicial para intervenir. Además, el ente encargado de controlar las irregularidades es la Comisión Nacional de Comunicaciones, que hasta el momento es el que tiene la facultad de actuar con severidad.
Hasta el momento muchas de esas 55 antenas seguirán funcionando hasta que se tomen verdaderamente cartas en el asunto.
Si bien muchas ya fueron desmanteladas en distintos puntos de la ciudad, aun hay varias que permanecen en lugares donde explícitamente se las prohibe.
El detonante de este problema fue el derrumbe de una antena de 120 metros que se encontraba ubicada en el Club Banco Nación (Rondeau al 2900) y que el 28 de noviembre de 2000 se desplomó y aplastó a un operario de 25 años. Este lamentable hecho colocó en tela de juicio su instalación.
Cuarenta y ocho horas después de la tragedia, concejales y funcionarios municipales admitieron que las medidas tomadas hasta el momento no estaban bien confeccionadas y se sancionó la Ordenanza 7122 que establece, entre otras cosas que “la separación mínima entre cada elemento, mas allá de su tipología, montados sobre edificios o cualquier tipo de estructura de soporte será de 800 metros”, al mismo tiempo que aclara que no pueden ser colocadas sobre inmuebles en los que funcionen sobre lugares de concurrencia masiva.
Además de esta ordenanza, a nivel provincial rige la Ley 12.362, la cual expresa claramente que en el macrocentro de la ciudad sólo pueden instalarse pequeñas antenas en las azoteas de los edificios cuya altura no puede ser mayor a la distancia de los deslindes parcelarios.
Con ordenanzas y leyes que rigen su instalación, en nuestra ciudad aun hay antenas que se encuentran en los lugares que están expresamente prohibidos. Sólo en algunos sitios se cumple con los requisitos sancionados, porque todavía existen 55 antenas que están funcionando. Una de ellas se encuentra ubicada en una estación de servicio de Av. San Martín al 3700, a la cual no se la considera un lugar de concurrencia masiva, ya que la gente carga combustible y se va. O sea que su permanencia allí es sólo de 10 a 15 minutos.
Las compañías de telefonía dicen que con los problemas económicos que surgieron en el 2001 se les ha hecho muy difícil poder invertir en los desmantelamientos de las antenas mal ubicadas. Pero además la Municipalidad de Rosario sólo puede intimar a las empresas de celulares, y no hacer más que eso ya que las antenas las colocan en lugares privados para lo que necesitarían poseer más peso judicial para intervenir. Además, el ente encargado de controlar las irregularidades es la Comisión Nacional de Comunicaciones, que hasta el momento es el que tiene la facultad de actuar con severidad.
Hasta el momento muchas de esas 55 antenas seguirán funcionando hasta que se tomen verdaderamente cartas en el asunto.
Fuente: Diario La Capital
Foto:Gustavo Zambuto

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