Por Valeria Virgilio

Entrevista realizada Adriana Batista, psicóloga matrícula 1004.
- ¿Qué es la violencia familiar?- Se llama así a las diversas formas de malos tratos físicos sexuales o emocionales, vividos en el interior del hogar y causados generalmente por los varones contra las mujeres e hijos, también se da de la mujer hacia el varón o cruzada cuando la violencia se da en ambas partes.
- ¿Se puede hablar de un ciclo de violencia?- Sí, es más se divide en fases. La primera es cuando se crea un clima tenso, la pareja discute, pelea o se encierra en un silencio hostil. La segunda, llega al máximo de tensión y se produce el insulto, la amenaza, el abuso físico o sexual, porque recordemos que dentro del matrimonio puede haber violaciones y que cualquier tipo de postura sexual debe ser con el consentimiento de la pareja. La tercera fase es un período de calma, sonde el agresor se muestra arrepentido y trata de reconciliarse. Muchas veces promete que “no volverá a ocurrir” y la mayoría es creído. Es una etapa de “luna de miel”, puede hacer regalos o invitaciones desacostumbradas y al poco tiempo, comienza a acumularse tensión nuevamente y toda la ronda vuelve a repetirse.
- ¿Cómo se manifiesta?- Pude manifestarse a través del maltrato físico: cachetadas, patadas, tirones de pelos, pellizcos, empujones, golpes con otros objetos (palos, cuchillos). Es una etapa peligrosa que puede terminar en la muerte. Es un maltrato evidente, pero existe otro tipo que es menos notorio: el psicológico. Hay imposiciones o limitaciones sobre el arreglo personal, se prohibe trabajar fuera de la casa, estudiar, recibir visitas, tener amistades o cuando se ejerce persecución, vigilancia y abuso constante. Muchos atribuyen esa actividad a los celos, el amor posesivo y a veces hasta se sienten halagados, sobre todo en la primera etapa del noviazgo. No perciben que es una forma de control que luego se irá agravando hasta asfixiar. Hay otras formas de violencia psicológica como los insultos relacionados con el aspecto físico, la inteligencia, la capacidad laboral, la dignidad y el honor. Las amenazas de realizar daños personales o a otras personas queridas. El silencio, no dirigirle la palabra por varios días y/o mostrar indiferencia. El aislamiento, como te mencioné antes, y la expulsión del hogar directa o indirecta, porque a veces el maltratador torna la situación tan insostenible que la otra persona no tiene otra salida que irse de la casa. El maltrato sexual en el que no se busca traer ni lograr el consentimiento de la víctima, sólo exhibir poder frente a ella, ejercer control, humillarla. También, el maltrato económico en el que se controla exagerada y obsesivamente los gastos de la casa. Se entrega una cuota mínima e insuficiente para la administración del hogar o bien, a cuentagotas y luego de continuos reclamos. Se condiciona o impide la administración o la disposición de los bienes muebles o inmuebles propios o comunes. Se desconoce el valor económico del trabajo de la esposa en el hogar, y le puede dar dinero a los hijos, pero no a la pareja.
- ¿Qué pasa después de una relación violenta?- Si la víctima es una mujer, ella evita tener sexo, porque queda resentida, en cambio él se olvida.
- ¿Cuáles son las consecuencias de esta violencia?
- La víctima sufre daños físicos como moretones o fracturas y psíquicos: sienten resentimiento, rabia, desánimo, tristeza, pérdida del amor y de las ganas de vivir, depresión, pérdida de autoestima, angustia permanente, irritabilidad y baja tolerancia al conflicto. Es muy común que se deribe en un enfermedad posterior autoimune como la artritis reumatoidea, lupus eritematoso, trastornos de ansiedad o enfermedades psicosomáticas como el cáncer. En los hijos crea problemas emocionales, rechaza al padre o madre (depende quien sea el agresor), obedece ciegamente al que manda, aprende de la agresividad, tiene una baja o nula autoestima y además si se vive una infancia violenta hay que trabajar mucho para que en su adultez no elija una pareja violenta. Por eso, creo que lo mejor es prevenir a través de los medios, de las instituciones como las escuelas, porque la ignorancia hace que se vea como natural y se aprende a no defenderse.